Por los abuelos PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por José Antonio Salas   
Lunes 11 de Enero de 2010 17:53

Señor, nos estamos volviendo viejos; los jóvenes nos hablan con respeto y temen que les contemos anticuadas historias.

A veces no comprendemos nada del mundo de hoy y sentimos el vacío en torno nuestro. Sabemos que tú no eres un Dios tranquilo para viejos achacosos, sino) el Dios vivo, inagotable siempre en su novedad, contemporáneo de la actual transformación del mundo.

Comulgando tu pan vivo nos sentimos rejuvenecer: de él sacamos vigor para no ser ancianos de aquellos que se pierden en los recuerdos del pasado.

Concédenos, Señor, el preparar dignamente nuestra vejez, dar sentido a nuestros días actuales. Que sepamos ofrecer cariño a los nietos y vivir en el afecto de nuestros hijos.

Amén.

Última actualización el Lunes 11 de Enero de 2010 17:53